miércoles, 16 de diciembre de 2009

Una serie de decisiones equivocadas

por Thorsten Genski

El atardecer del 3 de Septiembre un grupo de talibanes armados asaltaron dos camiones cargados con gasolina en la carretera cerca de la cuidad afgana de Kunduz. Obligaron a los conductores a cambiar su dirección, abandonar la carretera y dirigirse hacia el Sur por el terreno arenoso. Después de unos kilómetros, cuando tenían que atravesar un río árido los camiones se embarrancaron y se quedaron parados en el cauce. Para reducir el peso de los camiones llamaron a los habitantes de los pueblos en la cercanía para que sacaran gasolina.

En aquel momento, dos aviones militares norteamericanos vigilaban la zona e informaron a la base militar de la zona de los dos camiones capturados y parados. El coronel alemán Georg Klein veía un peligro inmediato para su base que se queda unos pocos kilómetros del lugar donde se encontraban los insurgentes. El alemán ordenó el bombardeo de los camiones.

Según las instrucciones de las tropas de la OTAN un bombardeo está justificado solamente en el caso en que exista un peligro inmediato para los soldados de la alianza y contacto de vista con el enemigo. El coronel Klein afirmó a los pilotos norteamericanos que la situación era así. Pero antes de efectuar un ataque, las instrucciones requieren que el piloto vuele a altura baja sobre el objeto para dar una señal de aviso. Klein prohibió esta maniobra diciendo que el “target is time sensitive”, lo que significa en la jerga militar que se debe efectuar la acción sin retraso. Ordenó el lanzamiento de seis bombas.

El día siguiente un equipo de la OTAN investigó el lugar del impacto y expresó que el bombardeo causó la muerte de más de cien personas, muy probablemente entre ellos civiles. No obstante, el ministro de defensa alemán Jung negó la muerte de personas inocentes y declaró el bombardeo justificado. A pesar de las informaciones juntadas por varios equipos de investigación incluso la Cruz Roja y de la policía militar alemana en los días siguientes, Jung insistió en que se trataba de una decisión adecuada y que todas las personas fallecidas eran terroristas.
Asimismo, el informe de la investigación oficial acusó al coronel Klein de haber infringido las reglas de combate de la OTAN. Resultó que Klein había mentido cuando confirmó que había contacto de vista con el enemigo y existía un peligro inmediato para la vida de sus tropas.

Hasta este momento, la mayoría de los alemanes creía en la versión del gobierno que proclamaba que los soldados alemanes no matan a inocentes, sino construyen pozos, carreteras, escuelas, esto es, toda la infraestructura necesaria para la paz. Encima, les gustaba alterarse por bombardeos efectuados por los norteamericanos o británicos supuestamente inadecuados.

Por primera vez después de la segunda guerra mundial, un militar alemán era responsable de la muerte de docenas de civiles. La imagen idílica se desmoronó de un día al otro. Quizás más que darse cuenta de que ser alemán no le hace un militar inmune contra el equívoco con consecuencias graves, confundió al público alemán el modo en que el gobierno intentó disimular la verdad.

La muerte de Robert Enke

por Susanne Grüttner

El 10 de noviembre la noticia de la muerte de Robert Enke conmocionó a todo el mundo. Cerca de Hannover, en Neustadt am Ruebenberge el portero nacional de Alemania se suicidó echándose en el carril de un tren. Deja a una mujer y a una niña de un año y medio. Su equipo, el Hannover 96, y el equipo nacional de Alemania reaccionaron con consternación. La policía confirmó que una carta de despedida fue encontrada en su coche, cerca de las vías. Así, no hay dudas de que se trata de un suicidio.



Parece que Robert Enke es una victima de la meritocracia del deporte. Como se sabe hoy, Robert Enke sufría depresiones pero no se atrevió a confiar en nadie. Según su mujer él tenía dudas de que hubiera posibilidades de seguir siendo el portero nacional si el entrenador se enteraba de que sufría depresiones, a veces muy graves. Solo un par de amigos y su mujer sabían que Robert Enke estaba enfermo.
El equipo nacional canceló un partido amistoso. El 11 de noviembre tuvo lugar una honra fúnebre en el estadio de Hannover 96. Lo que más emocionó a los 40.000 fans fueron las palabras de su mujer, que pidió que su muerte no fuera olvidada.

Ahora empieza el debate sobre el valor de la salud en el mundo del deporte profesional. ¿Cuántos más deportistas hay que también sufren dudas personales y que no se atreven a confiar en nadie, ni siquiera en un medico? ¿Cómo saber su valor en un mundo en que el segundo ya es el perdedor y en el que el número diez del mundo no vale nada? Ahora los responsables de la implantación de un sistema muy duro de rendimiento tienen que explicarse. Tenemos que pensar un sistema que no olvide la humanidad. Para Robert Enke la ayuda llega demasiado tarde. Pero tenemos la obligación de evitar casos iguales y crear un clima de confianza y un sistema de rendimiento en los que un deportista pueda tener fallos y que no dañe su alma.

El caso Althaus

por Kerstin Reisz

El año 2009 empezó con un accidente para el ministro de Turingia de entonces, Dieter Althaus. Ocurrió el 1 de enero, es decir en el primer día del nuevo año. Durante sus vacaciones en Austria para esquiar, provocó un accidente en la pista de esquí. Al chocar con una mujer de 41 años de edad ella murió mientras que el ministro sufrió lesiones graves del cráneo. Después de dos días en coma y un largo periodo de recuperación empezó la fase final de la campaña electoral en Turingia: con Althaus como candidato a la reelección del partido CDU para el puesto del ministro.

En primer lugar el accidente de Althaus evocó simpatía. De hecho, la prensa informó detenidamente sobre el estado de salud del ministro y todo el mundo estaba consternado ante el personaje trágico Althaus. Asimismo, a parte de la polémica sobre el uso obligatorio del casco de esquí que puso en marcha lo sucedido, las especulaciones sobre el futuro político del ministro aumentaron.

A lo largo del año Althaus perdió las simpatías por varias razones: empezó a hablar de sus sentimientos en cuanto al accidente en público, por ejemplo en el periódico alemán “Bild”. De esta manera quería reforzar la imagen del accidente como vicisitud. A pesar de que el político fue condenado por homicidio involuntario a pagar 33 000 € a la familia del difunto, nunca reconoció claramente su culpa; entre otras cosas, pretendía no tener memoria del suceso. Todo lo contrario, teniendo en cuenta las elecciones en Turingia, instrumentalizó su accidente “trágico” para ganar otra vez el puesto de ministro. Al mismo tiempo intentó mostrarse como político potente y no quería dimitir a causa de su estado de salud, de manera que perdió su credibilidad.

A la hora de las elecciones Althaus recibió la respuesta a su campaña electoral dudosa. De este modo el partido CDU sólo logró el 31,2 % de los votos, lo que significó un fracaso total después de seis años de liderazgo democristiano en Turingia. Al final, Althaus se responsabilizó del fracaso electoral, así que dimitió de su cargo y dio paso a Christiane Lieberknecht, del mismo partido.



En resumen, la actitud de Althaus no sólo dañó su propia imagen y carrera política sino sobre todo la de su partido. En definitiva, el caso Althaus muestra el gran riesgo que se oculta en una campaña electoral que se basa demasiado en una persona en vez de un programa.

La masacre de Winnenden conmueve a Alemania

por Madeleine Koalick

Nueve meses después Alemania no puede olvidar la tragedia que sufrió Winnenden en marzo de 2009. Sin embargo, según la opinión de muchos alemanes no suficiente ha cambiado para prevenir que se produzca otra masacre comparable.

La locura homicida ocurrió el 11 de marzo de 2009 en la escuela secundaria Albertville en Winnenden, un pueblo en el estado de Baden-Wurtemberg. A las 9:30 de la mañana el asesino Tim Kretschmer entró en su ex-escuela y abrió fuego indiscriminado. Estaba vestido con un traje de combate negro y armado con una pistola semiautomática de la marca Beretta. El autor de la masacre se concentró básicamente en las mujeres. Según testigos y los estudios de la policía mató a nueve estudiantes de entre 15 y 17 años y tres maestras en dos salas de clase, una sala de química y los pasillos de la escuela.

Diez minutos después de que empezara la masacre, es decir a las 9:40, los primeros policías entraron en la escuela. Tim Kretschmar les disparó y huyó. Durante su huida mató a un jardinero que trabajaba en un hospital cerca de la escuela. Después paró un coche y forzó el conductor a que le condujera hasta Wendlingen, un pueblo à unos 20 kilómetros de distancia de Winnenden. Allá entró en un concesionario de coches y mató a un vendedor y un cliente. Finalmente, el asesino se suicidó después de haber herido dos policías durante otro tiroteo. Unos 1000 policías participaron en la operación policíaca de aquel día.



Después de la tragedia numerosos políticos expresaron sus condolencias a las víctimas y sus familias. Angela Merkel dijo que la masacre era “incomprensible” y un “crimen atroz”. Incluso el parlamento europeo dedicó un minuto de silencio a las víctimas des atentado. En las semanas que siguieron había muchas discusiones sobre el motivo del asesino así como posibles reacciones de la política para impedir futuras locuras homicidas.

Una gran parte de la discusión se concentró en los videojuegos violentes como Counter Strike porque el asesino de Winnenden había jugado esos juegos excesivamente. En verano de 2009 el gobierno de Alemania censuró Counter Strike y prohibió jugarlo en público. Es muy cuestionable si eso habría parado a Tim Kretschmer a cometer la masacre. De todas maneras, no se sabe si los juegos violentes provocan la violencia en las jóvenes o si los jóvenes que ya tengan fantasías violentes se dedican con preferencia a estos juegos.

Por otra parte, se debatió mucho sobre la ley alemana sobre tenencia de armas, que era considerada como demasiado ligera para muchos activistas y expertos. El loco homicida de Winnenden utilizó una pistola que encontró en el armario del dormitorio de sus padres. Antes de la masacre iba con su padre por lo menos tres veces por semana a hacer ejercicios de tiros en una asociación para tiradores de deporte. En noviembre de este año la justicia acusó al padre de Tim de complicidad en asesinato porque no había guardado su pistola bajo llave como lo debería haber hecho. Mientras tanto, el gobierno ha decidido recrudecer la ley de armas y controlar más estrictamente su aplicación.

A pesar de eso, muchos expertos advierten de que las medidas tomadas no son suficientes para prevenir locuras homicidas de jóvenes porque no atacan a la raíz del problema: la marginalización de algunos jóvenes. Para reconocer si los jóvenes tienen problemas (psíquicos) y tratarlas adecuadamente se necesita más psicólogos, asistentes sociales y profesores en las escuelas que tengan más tiempo para ocuparse de los alumnos. Además los padres necesitan más asesoramiento. Queda esperar si el gobierno tiene la voluntad política para un verdadero cambio y si empieza a invertir más dinero en una política de prevención más eficiente.

La muerte de Michael Jackson

por Angela Pollak

El 26 de junio en 2009 murio el rey del pop. El cantante estadounidense sufrió un paro cardiaco en su casa en Los Angeles (EEUU).El forense de la ciudad, Fred Corral, confirmó la muerte del mítico cantante. Según Los Angeles Times, los médicos
acudieron a la casa de la estrella y confirmaron que no respiraba. Tras ser
sometido a reanimacion, fue llevado al hospital de la Universidad de
California en Los Angeles (UCLA). LLegó al centro en coma. Poco después su
muerte fue confirmada, declaró Corral. Precisó que la causa de la muerte se
desconocia y que la autopsia se realizaría muy pronto. Su familia, incluidos
sus hermanos La Toya y Jermaine, acudió al hospital. Numerosos fans se
concentraron tambien a la afueras del centro médico, junto a los medios de
comunicación.


El departamento de policía de L.A. ha abierto una investigación
para esclarecer las circunstancias en las que se produjo la repentina muerte
del cantante. Jackson fallecio oficialmente a las 14:30, hora local
californiana.A las 16:00 horas el departamento de robos y homicidios de la
policia de L.A. recibió el encargo de ocuparse del caso. La policía
sospechaba que se habia producido un crimen. Brian Oxman, el abogado de la
familia, dijo que estaba preocupado por los medicamentos que consumía el Rey
del Pop. Oxman añadió que el músico estaba perfectamente hasta su muerte. Jackson
estaba a punto de iniciar una serie de conciertos en Londres que suponían su
regreso a los escenarios. En los últimos años había habido rumores sobre la
salud del cantante, pero los organizadores de los conciertos dijeron en
marzo que Jackson había pasado un examen médico de más de cuatro horas. La muerte
de Michael Jackson ha sido la muerte más vista en segundos en el mundo, solo
superada por la muerte del último Papa. En cuanto fue confirmada, algunas
cadenas de televisión y radiodifusoras cortaron su transmisión habitual. Algunos
blogs espanoles recogieron hasta 1400 comentarios en minutos con la muerte
de este icono de la música popular. Periódicos de todo el mundo
actualizaron la portada de todos los diarios locales y nacionales. Servicios
de internet como facebook y twitter estuvieron a punto de colapsarse. Todo en la vida de jackson fue espectacular y su muerte no podía dejar de serlo.